
Niño con vómito y diarrea: qué darle y cuándo consultar
Tu hijo vomita y tiene diarrea: cómo reconocer la deshidratación, qué líquidos darle a sorbitos, qué evitar y cuándo traerlo a consulta o ir a urgencias.
Son las dos de la mañana y la luz del pasillo sigue prendida. Tu hija de cuatro años ya vomitó tres veces desde la cena, y la última vez llegó al baño con diarrea. Le diste un vaso grande de jugo de manzana para que "no se seque" y a los diez minutos lo devolvió completo. Ahora está acostada en el sillón, pálida, y tú te preguntas si esto se aguanta en casa hasta la mañana o si hay que salir corriendo.
En la mayoría de los casos, un niño con vómito y diarrea tiene una gastroenteritis viral, lo que mucha gente llama "infección del estómago". Suele durar unos pocos días y se va sola. El verdadero riesgo no es el virus, sino el agua y las sales que el cuerpo pierde por arriba y por abajo. Los niños chicos se deshidratan mucho más rápido que un adulto, así que tu trabajo principal es reponer líquidos de la forma correcta y saber leer las señales.
Por qué el vaso de jugo salió de regreso
Un estómago irritado no tolera cantidades grandes. Si le das mucho líquido de golpe, el estómago se estira, se contrae y lo devuelve todo. La técnica que recomiendan la AAP y los CDC es la contraria a lo que nos nace hacer: poquito y seguido.
- Espera un rato después del último vómito para que el estómago descanse
- Empieza con sorbitos muy pequeños, con cucharita, jeringa sin aguja o un vasito de medicina
- Repite cada pocos minutos, aunque parezca que no avanzas
- Si lo tolera, aumenta la cantidad poco a poco; si vuelve a vomitar, haz otra pausa y empieza otra vez con sorbitos
Puede parecer lentísimo, pero un niño que retiene sorbos pequeños durante una hora recibe más líquido que uno que se toma medio vaso y lo vomita.
Qué darle, y qué mejor no
El líquido ideal es una solución de rehidratación oral, el "suero oral" que venden en farmacias y supermercados en botella, en polvo o en paletas congeladas. Tiene la mezcla de agua, azúcar y sales que el intestino absorbe mejor. Pregunta en tu farmacia y sigue las instrucciones del empaque; si tienes dudas sobre cuánto darle según la edad, consúltalo con el equipo médico antes de improvisar.
Si tu bebé toma pecho, no dejes de amamantarlo: la leche materna sigue siendo su mejor alimento, y puedes ofrecer tomas más cortas y más frecuentes. Si toma fórmula, en general se continúa la misma, salvo que te indiquen otra cosa.
Lo que conviene evitar mientras haya diarrea:
- Jugos de fruta, refrescos y bebidas deportivas, porque su azúcar puede empeorar la diarrea
- Agua sola en grandes cantidades en bebés, porque no repone las sales perdidas
- Té de manzanilla con mucha azúcar, atoles espesos o remedios caseros cargados
- Medicinas para cortar la diarrea o el vómito que tengas en casa, a menos que el equipo médico las indique para tu hijo
En cuanto deje de vomitar, puede volver a comer. No hace falta una dieta de solo arroz y pan tostado durante días; la AAP sugiere regresar pronto a la comida habitual, en porciones chicas: arroz, sopa de fideo, pollo, plátano, papa, tortilla. Lo grasoso, lo frito y lo muy dulce mejor dejarlo para después.
Cómo saber si se está deshidratando
Esta tabla te ayuda a ubicar en qué punto está tu hijo. Si dudas entre dos columnas, actúa según la más seria.
| Va bien en casa | Necesita consulta pronto | Urgencias o 911 |
|---|---|---|
| Orina casi como siempre | Orina mucho menos de lo normal | No ha orinado en muchas horas o el pañal sigue seco |
| Llora con lágrimas | Boca y labios secos | Ojos hundidos y llora sin lágrimas |
| Juega a ratos y está alerta | Está más cansado y sin ganas de nada | Muy dormido, cuesta despertarlo o no responde bien |
| Retiene los sorbitos | Vomita casi todo lo que toma | No retiene nada a pesar de los sorbos pequeños |
| Diarrea sin sangre | Diarrea que ya lleva varios días | Mucha sangre en la popó o vómito verde o con sangre |
En los bebés, fíjate además en la mollera: si se ve hundida, es una señal de deshidratación que no se espera.
Señales para no esperar
Ve a la sala de emergencias más cercana o llama al 911 si tu hijo:
- Tiene menos de tres meses y presenta fiebre
- Está muy decaído, confundido o casi no se despierta
- Tiene la barriga hinchada y dura, o un dolor fuerte que no lo deja moverse
- Vomita verde, con sangre o algo parecido a granos de café
- Empezó a vomitar después de un golpe en la cabeza
- Tiene el cuello rígido junto con fiebre
- Lleva muchas horas sin orinar o tiene manos y pies fríos y manchados
Cuándo traerlo a la clínica
No todo vómito con diarrea necesita consulta, pero vale la pena que el equipo médico de la clínica lo revise cuando:
- El vómito sigue después de un día o la diarrea pasa de varios días sin mejorar
- Hay fiebre que no cede o tu hijo se queja de un dolor de barriga que no se le quita
- Notas moco o un poco de sangre en la evacuación
- Varias personas de la casa se enfermaron igual, o regresaron de un viaje con el estómago revuelto
- No sabes bien si lo que toma le alcanza para compensar lo que pierde
En la consulta revisamos su peso, sus signos vitales, la boca, la piel y la barriga, y te preguntamos cuántas veces ha orinado. No siempre el vómito viene del estómago: en niños, una infección de garganta por estreptococo a veces empieza con náuseas y dolor de barriga, y se confirma con una prueba rápida de estreptococo que da el resultado en unos minutos. Una infección urinaria también puede dar vómito y fiebre sin que el niño se queje de ardor.
Si la diarrea se alarga o hay sospecha de parásitos o bacterias, el equipo médico puede pedir un examen de heces; te damos el frasco y te explicamos cómo recoger la muestra en casa. Cuando hace falta ver cómo van las sales o los riñones, se pueden indicar exámenes de sangre. Cuando el niño necesita tratamiento, nos dices qué farmacia te queda a mano y mandamos ahí la receta electrónica; así no cargas papeles con un niño enfermo en brazos.
Que no se contagie toda la familia
Los virus del estómago, como el norovirus, se pasan con una facilidad enorme en casas con varios niños, primos y abuelos bajo el mismo techo. Algunas medidas que sí funcionan:
- Lávate las manos con agua y jabón después de cada cambio de pañal o limpieza; el gel con alcohol ayuda poco contra el norovirus
- Limpia el baño, las manijas y el piso donde vomitó con un desinfectante a base de cloro, siguiendo la etiqueta
- Lava la ropa y las sábanas sucias aparte, con agua caliente
- Que la persona enferma no cocine para los demás mientras tenga síntomas
- Cada quien con su vaso y su toalla durante esos días
Tu hijo puede volver a la escuela o la guardería cuando lleve un día entero sin fiebre, sin vómito y sin diarrea, y ya coma y beba con normalidad.
Desde Kuykendahl, cuando la noche se hace larga
Muchas familias del norte de Houston nos llegan después de una noche así, con el niño envuelto en una cobija y la duda de si hicieron lo correcto. Trae anotado cuántas veces vomitó, cuántas evacuaciones tuvo y la última vez que orinó; esos tres datos ayudan más que cualquier descripción. Abrimos todos los días hasta las 9 PM: puedes llegar sin cita o llamar al (281) 789-0484 para avisar que vas en camino, y si no tienes seguro te decimos el precio antes de revisar a tu hijo.
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